Amiga mía, lo sé sólo vives por él, que lo sabe también, pero él no te ve como yo suplicarle a mi boca que diga que me ha confesado entre copas que es con tu piel con la que sueña de noche y que enloqueces con cada botón que te desabrochas pensando en su manos. Él no te ha visto temblar esperando una palabra, algún gesto un abrazo, él no te ve como yo suspirando con los ojitos abiertos de par en par escucharte nombrarle, ay amiga mía! lo sé y él también. Amiga mía, no sé qué decir ni qué hacer para verte feliz ojala pudiera mandar en el alma o en la libertad que es lo que a él le hace falta llenarte los bolsillos de guerras ganadas de sueños e ilusiones renovadas. Amiga mía, ojala algún día escuchando mi canción de pronto, entiendas que lo que nunca quise fue contar tu historia porque pudiera resultar conmovedora pero perdona, amiga mía, no es inteligencia mi sabiduría; esta es mi manera de decir las cosas, no es que sea mi trabajo, es que es mi idioma. Amiga mía, tan sólo pretendo que cuentes conmigo, amiga mía, a ver si uno de estos días por fin aprendo a hablar sin tener que dar tantos rodeos, que toda esta historia me importa porque eres mi amiga.
lunes, 6 de abril de 2009
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